Hubo rostros de sorpresa, otros de admiración, cuando los jugadores del Millenium UP (Universidad de Panamá) se presentaron al auditorio de la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut) vestidos con traje formal.
Los futbolistas de este club dieron presencia y elegancia a la conferencia de prensa, en la que se brindaron los últimos detalles de la superfinal de la Liga Nacional de Ascenso (LNA) que se disputará mañana, desde las 9:00 p.m., en el estadio Profesor Javier Cruz, entre el conjunto universitario y el CAI (Club Atlético Independiente) de La Chorrera, la cual definirá al nuevo inquilino de la LPF (Liga Panameña de Fútbol).

El atuendo de los futbolistas llamó sobremanera la atención de varios de los presentes, ya que no es habitual ver a los jugadores del plano local vestidos con saco, pantalón largo, zapatos y corbata.
Sin embargo, la elección de esta vestimenta no fue producto de la casualidad, según explicó Lucas Alemán, presidente del Millenium UP, a este medio.

“Es parte del código de conducta del equipo. Lo conversamos con las autoridades de la Universidad de Panamá. Nosotros representamos a una de las instituciones más grandes del país, la cual nos ha acogido; ellos se visten de saco y corbata, y nosotros, en las conferencias de prensa, estaremos de saco y corbata también, porque representamos a la Universidad de Panamá y tenemos una responsabilidad ante 70 mil personas y todos los exalumnos, administrativos, etc... Tenemos que comportarnos como se comportan en nuestra casa”, dijo.
El dirigente aclaró que cada uno de los jugadores es responsable de comprar su traje, “porque el club les paga muy bien”.

“Los futbolistas del Millenium ganan mucha plata. Por ejemplo, mis dos hijos, que trabajan, se ponen bravos porque los futbolistas del equipo que tienen su edad ganan más dinero que ellos. Así que los jugadores tienen recursos y su responsabilidad, como tener tacos para jugar, es tener también su saco y corbata. Esto es parte de la responsabilidad de ser un jugador y para eso les pagamos bien”, aclaró.
Alemán, por otra parte, desveló el porqué del color verde de la corbata que llevaba cada uno de los jugadores del plantel.

“El verde representa los colores de la institución (Universidad de Panamá). Basados en eso, se compró la corbata verde para honrar a nuestra casa”, manifestó. “La idea es que siempre estén vestidos así, porque son jugadores de primer mundo”, añadió.
En lo que sí no se meterá el club es con los peculiares peinados que llevan algunos de los futbolistas.
“En el peinado no nos metemos. En la Universidad (de Panamá) tú puedes ir de hippie si quieres”.
Sobre el encuentro de mañana ante el CAI, el dirigente lo mira con mucho recelo, ya que nunca han podido dar cuenta del onceno chorrerano.
“Es un partido muy cerrado. Yo invito a la gente a que vaya al estadio. Estos son los juegos más cardiacos del mundo, con pronóstico reservado, y más porque nunca hemos podido vencer al CAI; la historia juega para ellos y esperemos que las ganas y la suerte jueguen para nosotros”, señaló.
Para finalizar, Alemán manifestó que, de lograr el ascenso, la inversión será la misma que la que está realizando ahora.
“Por ahora solo estamos pensando en el partido del viernes (mañana). Nuestra inversión (si ascendemos) será igual en primera (división). Lo que queremos, en el futuro, es llegar a ser un gran club”, apuntó.
La anécdota curiosa del evento ocurrió cuando los jugadores del Millenium se disponían a tomarse una foto grupal junto a la copa. Entonces, Lucas Alemán les gritó desde lejos: “No la toquen, no la toquen, que después les pasa la de Tejada”, haciendo referencia a la final del fútbol mexicano que el panameño Luis Tejada disputó en diciembre pasado con el Toluca. En aquel choque, “Matador” tocó la copa antes de entrar a la cancha, y su club terminó perdiendo el trascendental cotejo ante Tijuana.