Verdugo de su compatriota Rafael Nadal, actual líder del “ranking” mundial de tenis a quien derrotó en tres sets corridos, el español David Ferrer cayó en la semifinal del primero de los cuatro torneos de Grand Slam al ser vencido por el escocés Andy Murray, cuyo 4-6, 7-6, 6-1 y 7-6 lo llevó a la final del Australian Open 2011, en la que enfrentará al serbio Novak Djokovic para definir el título de este certamen que reparte veinticuatro millones de dólares en efectivo.
A disputarse en el cemento del Estadio Rod Laver Arena, del Melbourne Park, este domingo, este encuentro marcará una oportunidad histórica para Andy Murray, ya que podría obtener su primera corona de Grand Slam. Así avanzaría en su lucha por convertirse en el tercero en discordia en la pelea por la cima del escalafón internacional que monopoliza el duelo entre Nadal y Federer, protagonistas de veintiún finales de los últimos veintitrés Grand Slam.
Si bien no enfrentará a ninguno de los máximos favoritos, Murray no tendrá un rival sencillo porque se medirá con Nola Djokovic, campeón de este torneo en 2008 y quien llega con el ánimo, tras dejar en el camino a Roger Federer.