A su consabida habilidad genética, ha añadido últimamente una cabeza firme, con la estabilidad que le proporcionan su mujer y sus tres preciosas hijas. Tanto en esta ocasión como cuando ganó el Masters de 2004, afrontó los momentos decisivos con una enorme sonrisa entre golpe y golpe y en total comunión con el público. Se lo pasó bien, disfrutó de la tensión y pudo liberarla al final.
Mickelson, que se ha embolsado 1, 17 millones de dólares, se ha unido a Tiger Woods, el inglés Nick Faldo y el también norteamericano Curtis Strange, que son los otros únicos tres jugadores que en los últimos 20 años han ganado torneos del grand slam en dos años sucesivos.
El torneo no pudo acabar, como estaba previsto, el domingo. La última jornada del cuarto y último Grand Slam de la temporada tuvo que suspenderse debido a la intensa lluvia que caía sobre el Baltusrol de Springfield. El de ayer ha sido el primer final en lunes de un Campeonato US PGA. El estadounidense Tiger Woods, acabó en la cuarta.
El número uno mundial, el también estadounidense Tiger Woods, quien ganó este año el Masters y el Abierto Británico, terminó con un total de 278 golpes (-2), al igual que su compatriota Davis Love.
Los españoles tuvieron una discreta actuación. El castellonense Sergio García logró el par del campo, 70, en la jornada final para un total de 283 (3 arriba).
El malagueño Miguel Angel Jiménez firmó 73 impactos con los que sumó un total de 286, y el guipuzcoano José María Olazabal hizo un más dos en su casillero del último día (72) y con más siete (287) en el cómputo final.
Severas tormentas desatadas el domingo en el Estado de Nueva Jersey obligaron a suspender, por dos veces y hasta este lunes, la última ronda del torneo, cuando quedaban 12 jugadores por concluir la jornada. Entre los que se encontraban el fijiano Vijay Singh, defensor del título, Mickelson y Love.