Desde que Zinedine Zidane ha tomado el mando del Real Madrid, el equipo ha tenido un rotundo cambio en su actitud con respecto al tiempo que estuvo el español Rafa Benítez al frente.
Sin embargo, el francés aún tiene un grave problema que solucionar con urgencia en el mediocampo si quiere salvar la temporada antes de que comience la fase decisiva y el partido de octavos de final de la Champions ante la Roma.
El equipo blanco, en la victoria del fin de semana ante el Granada (2-1), naufragó en el centro del campo, donde solo el croata Luka Modric estuvo a la altura, como lo demuestran los datos, ya que los "merengues" tuvieron 79 pérdidas de balón por las 76 del rival de turno. Preocupante.