A un juego de la gloria. Así se encuentran Grecia y Portugal que disputan hoy la gran final del torneo de la Eurocopa.
Los "lusitanos" y "helenos", dos equipos chicos de corazón grande, dejaron atrás a los más encumbrados para ganar el derecho a disputar el título europeo.
Uno de los dos saldrá de pobre ya que conquistará su primer título internacional cuando se encuentren en Lisboa.
El choque tendrá el atractivo especial de que los griegos le ganaron a Portugal 2-1 en la inauguración de la Eurocopa, en lo que fue una sorpresa mayúscula para los dueños de casa.
Grecia se clasificó a la final con un histórico triunfo el pasado jueves en Oporto sobre la República Checa, el favorito, por 1-0 con un gol de plata a los 115 minutos de Traianos Dellas.
Los griegos, comandados por el "Rey" Otto Rehhagel, un alemán amante de la disciplina, alcanzaron la final con una defensa férrea, espíritu de equipo, corazón a toda prueba y una cuota más grande de talento que la que se les atribuyó en un primer momento.
Los griegos fueron más equipo que la República Checa, aguantaron cuando tenían que aguantar, y después de un empate sin goles en 90 minutos dominaron de tal manera el primer tiempo extra --a la postre el último-- que tuvieron tres ocasiones de gol a falta de una.
Stylianos Giannakopoulos se lo perdió primero y Dallas inentó dos veces hasta que en el último minuto del período recibió un corner de Giannakopoulos y de cabeza decretó el histórico triunfo de un país que nunca había ganado nada al fútbol a nivel de selección.
Por su parte Portugal, que vive una fiesta interminable, se ganó el derecho a la final con su merecida victoria sobre Holanda con actuaciones de lujo de Luis Figo y Deco.
Los locales llegaron a la gran final gracias a su triunfo sobre los "Naranjas" en Lisboa por 2-1 con goles de Cristiano Ronaldo y Maniche. Después del desastroso debut con Grecia, que les ganó 2-1, los portugueses sacaron fuerzas de flaquezas, empezaron a subir sus acciones y fueron dejando en el camino a España, Inglaterra y Holanda.
A Scolari no le tembló el pulso cuando tuvo que hacer cambios y hasta lo sacó a Figo, el ídolo del fútbol portugués, contra Inglaterra en cuartos de final. Pero quizás esa sustitución motivó a Figo de tal manera que nunca jugó mejor que en la semifinal.
A un juego de la gloria
La revelación del torneo Grecia y el local Portugal se disputarán el título de Europa, hoy