Gabriel "Gavilán" Gómez es un agradecido del fútbol, deporte al que ama y por el que respira, sufre, suda y juega.
El futbolista recuerda cuando salió de Panamá con apenas 15 años para jugar en Colombia. En el fútbol cafetero cumplió un ciclo, hizo su nombre y una carrera que le permite estar en Europa, mejorar su situación económica y sacar su familia adelante.
"Es difícil cuando uno sale del país, pero hay que ser fuerte si uno quiere esto como una profesión y mejorar el nivel de vida familiar", sustenta el espigado futbolista.
Ahora el volante de 23 años, casado desde hace cuatro meses con la modelo Ingrid González, puede presumir los frutos de su dedicación y esfuerzo.
Ayer en el entrenamiento de la selección mayor de fútbol, el futbolista lució su nuevo auto, un Volkswagen New Beetle del año y charló con los medios sobre su momento en Portugal.
"Gracias a Dios las cosas se están dando de la mejor manera, estoy trabajando bien, estoy contento, espero seguir trabajando", puntualizó.
A pesar de la fama, Gabriel sigue siendo el mismo chico humilde que creció en el barrio de Paraíso, San Miguelito.
"Quería conocer Porto, se habla mucho de esa ciudad, que es muy linda, está prácticamente cerca del mar, un lindo estadio que tiene el equipo de Porto, gracias a Dios tuve la oportunidad de conocer y esperando seguir conociendo y mejorando en lo mío, que es jugar fútbol y ganar experiencia para transmitirla cuando venga a la selección".
Gabriel confesó que es fanático de la literatura, sobre todo del gran escritor colombiano Gabriel García Márquez.
Ayer incluyó un nuevo ejemplar en su biblioteca: se trata de la obra ¡El Cielo es Tan Real!, un libro que le recomendó Sebastián Vergara Pino, escrito por la autora coreano-americana Choo Thomas.