Un Masters para Australia entero. Un país que se distingue por sus deportistas y que en golf habían ganado todo menos el Masters.
Greg Norman, su principal figura, conocido como “White Shark”, había quedado segundo tres veces, pero fue suficiente para inspirar a generaciones futuras de golfistas del continente que llegarán algún día en grupo a demostrar su juego de calidad mundial.
El domingo, en la final, se notaba la presencia de australianos como Marc leishman, Jason Day y Adam Scott, todos peleando el “green jacket”, tratando de llegar donde muchos se habían quedado cortos.
Australia es una potencia muy fuerte en el golf con ocho jugadores ranqueados en los mejores 100 en el mundo y muchos más detrás. El nuevo campeón del Masters tiene su título bien merecido, Adam Scott, de 32 años, ha pasado por altas y bajas y ha ganado en todo el planeta. El domingo se cumplió su sueño en su torneo favorito, no tenía cómo esconderlo y cuando embocó sus “putts” más importantes lo demostró.
Scott, quien como joven demostró mucha promesa formando parte del equipo nacional de su país, ganó el Australian Boys Amteur en 1997 y 1998, luego atendió la Universidad de Nevada en los Estados Unidos. Se volvió profesional y trató su suerte primero en el tour europeo. En el 2001 ganó su primer título, pero siempre soñó con lo que se le había negado a su ídolo y mentor, Norman. Después de estar muy cerca y quedar segundo en el 2011, se mantuvo positivo y luego de casi ganar en el 2012 el Abierto Británico, parecía que su deficiencia en el “putt” le costaría llegar a ganar un “major”. Hoy Australia celebra su primer campeón de Masters, y Adam Scott se lo ganó como los grandes. Embocando un “putt” para “birdie” en el último hoyo y en el segundo de desempate.
La victoria de Scott es celebrada por muchos, ya que es uno de los jugadores más queridos por sus competidores en el tour, un jugador que ha demostrado calidad en sus grandes triunfos y en sus pérdidas. Una conducta ejemplar y el desempeño de los grandes. Hoy, a los 32 años de Scott todavía se espera mucho más y espero que este triunfo sea solo el abreboca de muchos “majors” más.
El torneo no fue fácil y creo que los últimos nueve del domingo en Augusta nunca decepcionan, el mejor siempre gana. Felicidades a Scott y a toda Australia.
Por su parte, el argentino Ángel “El Pato” Cabrera lo dejó todo en el campo, hizo tiros espectaculares y era merecedor del triunfo y su segundo Masters, pero Adam Scott se lo arrebató con buen juego.
Muchos dirán que “El Pato” perdió el torneo en el tiro al agua en el hoyo 13, pero en verdad ese tiro desde los “pine neddles” estaba difícil, tal vez debió haber hecho “lay up” y considerar buscar el “birdie” con un tiro de “wedge”. Cabrera dejó todo en el campo, jugó con garra y como un verdadero campeón, sus “birdies” entrando fueron espectaculares, especialmente en el 16 y 18. En el último hoyo, luego de ver lo que logró Scott y el espectáculo que montó, toma una mente especial en agarrar y pegar el tiro que logró para buscar su “birdie” con las cámaras de todo el planeta mirando. Cabrera no ganó, pero se llevó el aprecio de todos y probó que todavía le queda en el tanque para ganar en los grandes eventos.
Para cerrar, Tiger Woods tuvo una actuación muy buena a solo 4 golpes en el cuarto lugar. La suerte no lo acompañó, pero créanme, él está de vuelta y será un fuerte contrincante en los próximos “majors”.