La edición 80 del Masters, que se disputa a partir de hoy en Augusta National, parte con la emoción habitual y sin favoritos claros a enfundarse la chaqueta verde, como reconoce el número uno mundial, Jason Day.
"Creo que no soy el favorito esta semana. Jordan Spieth, Rory McIlroy y Henrik Stenson, como está jugando ahora, o incluso Phil son favoritos. Hay tantos jugadores que pueden ganar aquí", dijo el australiano.
En la era posterior a Tiger, ganador de cuatro Masters y ausente este año por lesiones, casi ninguno de los mejores golfistas del mundo se atreve a esgrimir sus posibilidades de victoria en el primer major del año.
"He vivido el periodo del dominio de Tiger, cuando sentíamos que todos los demás jugábamos por el segundo puesto. Estamos en un momento diferente, y va a pasar bastante tiempo hasta que vuelva un dominio como ese", dijo Adam Scott, ganador del Masters en 2013.
La cautela también predomina entre las estrellas anglosajonas. "Es un evento muy especial, pero no quiero tratarlo de manera diferente. Juego mejor cuando estoy más relajado, cuando me estoy divirtiendo y no pensando más de la cuenta," dijo Rory McIlroy, que terminó cuarto en la edición de 2015, gracias a una remontada espectacular en las tres últimas jornadas.