¡Esta noche es Noche- buena, vamos al monte hermanito, a cortar un arbolito!
Veraguas parece haber adelantado su Nochebuena de la pelota con la llegada del "Niño" Omar Linares.
Genio y figura hasta la sepultura, Linares se paseó por el planeta con la etiqueta del mejor jugador aficionado de béisbol del mundo, en su momento.
Hoy, aquella leyenda, llena de conocimientos, llega a Veraguas, donde empezará a trabajar con el objetivo de desarrollar el béisbol.
"Muy contento, muy contento de estar en este país, muy moderno y lindo", dijo Linares a Panamá América en una conversación telefónica.
"Mi meta es tratar de ayudar a los peloteros en todo lo que podamos y ayudar a desarrollar el béisbol en la provincia de Veraguas y si se quiere, en la selección nacional", agregó.
Linares llegó ayer a suelo panameño y fue trasladado a Veraguas, tras una conversación con el director del Instituto Nacional de Deportes.
"Buenos recuerdos con el equipo nacional de Cuba y muchos títulos", dijo el ex pelotero.
Linares fue parte de la selección de Cuba que ganó un partido de exhibición a los Orioles de Baltimore, jugado en el Cadmen Yard.
"Ese fue un gran momento en mi carrera, fue un partido muy emocionante, perdiendo en La Habana por un estrecho marcador y ganando en Estados Unidos en un gran compromiso", sostuvo el ex jugador.
Linares se une al selecto grupo de instructores cubanos que se han instalado en Panamá, como parte del intercambio deportivo entre ambas naciones.
"Esta es la segunda visita mía a Panamá, la primera fue en 1985 para una serie de preparación, previas a la Copa Simón Bolívar de Venezuela", dijo.
Como pelotero, Linares fue considerado el mejor jugador aficionado del mundo, y recibió varias ofertas para jugar al béisbol profesional, pero nunca las aceptó.