LA DILIGENCIA empezó su recorrido por el legendario Oeste donde hay caras nuevas y lo único seguro es que dos equipos quedarán sepultados en el árido suelo; otro podrá sobrevivir al ambiente hostil con el llamado comodín y el cuarto pasará la frontera de la temporada regular, ganando la división.
Este capítulo de la Liga Americana ha sido uno de los más peleados en los últimos años, donde por lo menos tres franquicias han luchado hasta las semanas finales por su pase a los playoffs.
Sin embargo, este año las cosas pueden ser diferentes ya que los Atléticos de Oakland no tienen el mismo potencial del año pasado. Y los Rangers de Texas siguen siendo una incógnita pese a la buena temporada del 2004.
Los pronósticos tienen a los Angelinos de Anaheim (ahora de Los Angeles) y a los Marineros de Seattle como equipos llamados a pelear el banderín del Oeste.
Después de coronarse en el 2002, los Angelinos mantienen parte de la base de jugadores con que lograron el título y para esta campaña anexaron a otros que pueden marcar la diferencia y ganar una vez más el campeonato.
El cuerpo de lanzadores, que tiene como punta de lanza al dominicano Bartolo Colón y a Jarrod Washburn, se presenta firme.
Vladimir Guerrero se unió al equipo el año pasado y fue electo el Jugador Más Valioso. Simplemente demostró su calidad y que la inversión no fue en vano. Ahora se suma al "Carruaje" Orlando Cabrera en el campocorto y Steve Finley en el jardín central. "En muchos aspectos este es el mejor equipo que se ha armado", declaró el director Mike Scioscia, a la agencia AP en días pasados.
Los Marineros tienen 114 millones de obligaciones para tener una mejor temporada, tras la humillación del 2004.
Adrián Beltré y Richie Sexson son las nuevas adquisiciones de la franquicia que busca volver a la postemporada después de varios años de frustradas esperanzas.
Si Brett Boone recupera su mejor forma ofensiva e Ichiro Suzuki mantiene su bate afilado para colocar la bola en tierra de nadie, quizás este barco no tenga quejas de su artillería.
Donde está el problema de Seattle es con los lanzadores el cual no tienen nada del otro mundo. La responsabilidad de sacar a flote a la tripulación son Joel Piñeiro, Jamie Moyer y Gil Meche.
Quizás con el espíritu ganador de su nuevo entrenador Mike Hargrove, los Marineros tengan opciones de quedarse con el comodín.
Por su lado, Barry Zito ha quedado como el paladín de la justicia de los Atléticos. El equipo cedió a los lanzadores Tim Hudson y Mark Mulder. Este trío le dio buenas opciones de llegar un poco lejos en temporadas anteriores, pero ahora todo apunta a un descalabro. Jason Kendall viene de Pittsburgh para reforzar el bateo.
Quienes sí están seguros de repetir una buena campaña son los Rangers, que con una planilla moderada hicieron el trabajo.
Alfonso Soriano, Michael Young, Hank Blalock y Richard Hidalgo, son los llamados a dar la talla con el madero. Las dudas están en el montículo, con Ryan Drese, Chan Ho Park y Pedro Astacio, como sus armas.
Un elemento a su favor es que no deben tener problemas en las postrimerías del partido con Francisco Cordero, quien tuvo buenos números el año pasado en cuanto a juegos salvados.
Un Oeste para los Angeles
Las novenas de Seattle y Anaheim son las llamadas a pelear el primer lugar en esta división de la Americana.