Si alguien observa este juego esperando un duelo entre dos ofensivas de alto nivel, es muy probable que termine por sentirse decepcionado.
Nadie duda de la capacidad intimidante de la defensiva de los Baltimore Ravens, pero hasta ahora, su ofensiva ha sido un desastre.
Por el otro lado, los Bills vienen de su semana de descanso, una eternidad para muchos jugadores.