La tensión rompió las costuras del partido cuando había transcurrido media hora. Un balón se perdía tímido por un lateral del campo azulgrana, directo hacia las manos de Guardiola, que se ha ocupado de recogerlo. Entonces, Cristiano se ha dispuesto a tomar el balón para sacar de banda y Guardiola ha realizado un pequeño gesto, como escondiendo el esférico. Ante este gesto, el madridista ha reaccionado con un empujón al entrenador rival.
Inmediatamente, Iniesta, el jugador que más cerca andaba de esa zona de juego, ha salido a recriminar la actitud del portugués hacia su entrenador, y luego ha llegado el resto de jugadores, quienes se han enzarzado en una disputa con diversos empujones, y los protagonistas que suelen asomar en los momentos de tensión: Valdés, Ramos, Pepe... El resultado ha sido un reparto de tarjetas amarillas: una para Valdés y otra para Ronaldo.
Hasta la media hora, el Barcelona ha estado dominando el juego, y ha sido el primer momento de tensión del partido. Justo después se ha producido una fuerte entrada de Villa, que se ha traducido en una nueva amarilla.