Todo en la vida no puede ser perfecto y muchas veces antes de un gran logro ocurre hay algo que empeña el momento.
Y fue precisamente eso lo que le sucedió al lanzador veterano de mil y una batallas, el derecho John Smoltz, de los Bravos de Atlanta, cuando conquistó la marca de los 3.000 ponches como profesional.
La hazaña la logró el martes 22 de abril en el choque entre Atlanta y los Nacionales de Washington, que a pesar de la felicidad de Smoltz terminó en otra derrota de Atlanta 6-0.
Fue una sensación ambigua, hubo a pesar de la derrota, lo que se vivía en el "dogout" de Atlanta era felicidad, por el récord que consiguió el pitcher.
Era evidente que mucho de los fans presentes en el Turner Field de Atlanta habían venido a presenciar la hazaña histórica. Vinieron a ver historia y como viene haciendo desde hace 20 años, Smoltz cumplió.
Historia.
Smoltz, se convirtió en el décimo sexto lanzador en la historia de las mayores en conseguir 3.000 ponches de por vida, fue superado en la lomita por el novato John Lannan de los Nacionales de Washington.
El abridor derecho con una recta de humo abanicó al parador en corto puertorriqueño Felipe López en el tercer episodio, para alcanzar los 3.000 en su carrera.
Smoltz, que fue ovacionado por los fanáticos que llegaron al Turner Field de Atlanta, dijo que nunca iba a olvidar lo vivido por la manera como lo apoyaron.
También bromeo cuando dijo que su ex compañero Greg Maddux le había enviado un mensaje de texto por el móvil y le dijo que había perdido un cabello por cada uno de los ponches que logró.
Entre los 15 lanzadores que se colocan adelante de él, Smoltz alcanzó la marca más rápido excepto Pedro Martínez, Randy Johnson, Nolan Ryan, Curt Schilling y Roger Clemens.
Martínez ocupa en el decimoquinto puesto con 3.031 ponches, mientras que el líder histórico es el legendario Nolan Ryan con 5.714 ponches.
Smoltz es también el único lanzador en la historia con 200 victorias y 150 rescates en su carrera.
Carrera.
Desde 1988 Smotlz ha petrificado en el "home" a los bateadores a los cuales se ha enfrentado y para él su primer ponche, aún lo mantiene como vivo como si fuera ayer.
De las reflexiones que hizo el lanzador después del juego, es que "Nunca traté de ser un ponchador", dijo Smoltz. "Pero sucede que cuando más necesitaba un ponche, lo conseguía."
Ahora, Smoltz lanza con dolores en el hombro de lanzar, lo cual lo obligó a empezar la presente temporada en la lista de lesionados, pero aún así no se da por vencido y sigue haciendo historia.