Claves
- La idea nace de un amigo que, tras un viaje a Santiago, vio una exposición de arte, vino con la disposición de hacer algo similar en La Chorrera, en donde no se hacían exposiciones.
- Antes, César García se dedicaba solo a su trabajo, pero de repente con un grupo de personas a las que les gusta el arte, nació la idea de hacer algo diferente en la comunidad.
Perfil
- Nombre completo: César Humberto García Ortega.
- Fecha y lugar de nacimiento: 14/11 /1978. La Chorrera, Panamá
- Profesión: Educador
- Estudios: Licenciado en Matemática. Profesorado en Educación Media con especialización en Matemática. Especialista en entornos virtuales de aprendizaje.
- Experiencia: Centro Regional Universitarios de Panamá Oeste. 2005 colegio En Busca de un Mañana, y desde 2007 es profesor permanente en el colegio José Antonio Remón Cantera (JARC).
El profesor César García inicia mañana, lunes, la semana de organización en el colegio José Antonio Remón Cantera, donde es profesor de Matemáticas. Atrás deja a su natal, La Chorrera, con la huella de un movimiento artístico andando y una comunidad comprometida.
García es el último de nueve hermanos y se hizo matemático porque lo encontraba fácil. Atribuye esta inclinación al hecho de que su padre, con un sueldo de educador jubilado, pudo dar lo necesario a sus hijos gracias a su “excelente manejo de las finanzas”.

Junto con su gusto por los números, en él también coexiste una sensibilidad por las artes, condición que también atribuye a su progenitor que “es un excelente dibujante, dice, incluso una hermana de César García estudió Diseño Gráfico.
En el caso del profesor de Matemáticas, su vocación es más hacia las expresiones visuales, así que poco a poco se vio involucrado en un proyecto denominado ArtVis (Artes Visuales Panamá Oeste), el cual ya tiene como íconos una exposición que va en pos de su cuarta versión y un mural colectivo que adorna, justamente, la Escuela de Bellas Artes de la región.

Así, tenemos a un profesor de Matemáticas que ha logrado sumar a artistas y a la comunidad en general a su decisión de impulsar y, sobre todo, mostrar el arte de la región, convencido de que “La Chorrera evolucionó de ciudad dormitorio a una ciudad pujante”.
Hoy retratamos en palabras a este joven emprendedor, educador, fotógrafo y gestor cultural que se ha empañado en hacer la diferencia en todos los terrenos.

¿Alguna experiencia que confirme que se ha sensibilizado a la comunidad y a la juventud de La Chorrera en el tema del arte?
El comienzo fue difícil, pero qué actividad cuando se inicia no lo es. Actualmente, cuando nos ven en las diferentes actividades en que participamos, nos consultan sobre cómo pueden hacer para meter a sus hijos en los talleres o cursos de dibujo, danza o instrumentos musicales. Lastimosamente, ahora mismo no ofrecemos cursos de talleres de este tipo, pero los orientamos sobre qué pueden hacer, dependiendo de los gustos del interesado. Y quizás el otro aporte que hemos hecho como grupo es el mural del anfiteatro de La Chorrera, que nos ayudó a relacionarnos con los jóvenes a los que les fascina el arte y participan como amigos en el Facebook de la Fundación y exponen su arte a través de la red social.

Siendo una ciudad dormitorio y que ha ido creciendo, a su juicio, ¿se ha trastocado o perdido en alguna medida la identidad cultural de La Chorrera?
Considero que La Chorrera evolucionó de ciudad dormitorio a una ciudad pujante, que puede competir con otras ciudades cabecera de provincia, que guarda con mucho recelo sus costumbres culturales, y eso lo podemos ver en nuestras calles y parques con la práctica de nuestro baile folclórico y la cantidad de academias de música y danza que tenemos en La Chorrera.

¿Es posible que coexistan o que a través de artes visuales se disminuya el perfil social desde el punto de vista de la violencia y la desintegración familiar en el distrito?
Obvio que con la ayuda de las artes visuales podemos disminuir la violencia, ya que el joven se puede dedicar a otras actividades más productivas como la danza (ballet, moderna, y grupos de baile folclórico), teatro, fotografía, artes plásticas. Y así explorar habilidades que quizás pensaba que no tenía, y poder exportar a nuestros futuros artistas al mundo.
Entiendo que también se dedica a la fotografía.
¿Cómo y por qué entró a ese mundo?
Entré al mundo de la fotografía cuando trabajaba en el Centro Regional Universitario de Panamá Oeste, porque era una de las tantas funciones que tenía aquí en el centro de estudio.
¿Ha tenido alguna satisfacción o experiencia diferente en su desempeño como fotógrafo?
Me encanta ser fotógrafo porque capturo en una imagen lo que pasa en un segundo, y como dice el refrán, una imagen dice más que mil palabras. Y ahora también he entrado a pintar y me fascinó.
¿Es también activista de la Fundación Nuestra Lengua?
La Fundación Nuestra Lengua llegó como la invitación de mi compañera de trabajo y amiga Isis, que me dijo que llegara a una tertulia. Me quedó gustando el tema de la misma y seguí asistiendo a las tertulias y demás actividades. Aunque no me considero activista todavía, me considero un colaborador porque apoyamos las actividades como fotógrafos.
¿Alguna vinculación o aspiración en el plano político?
Gracias a Dios no tengo aspiraciones políticas, lo más cerca que he estado de ella ha sido como colaborador en las elecciones generales como miembro de mesa e inspector de centro desde que he sido mayor de edad.