Una vez más, la lluvia fue obstáculo para el desarrollo de la Serie Final del LXVII Campeonato Nacional de Béisbol Mayor.
Las precipitaciones registradas ayer en la ciudad de Panamá, provocaron que el terreno del Estadio Rod Carew no estuviera en óptimas condiciones para que se jugara el tercer juego entre los elencos de Los Santos y Bocas del Toro.

Con esta son dos las ocasiones en que la serie se detiene por la lluvia. Primero fue el domingo pasado cuando el primer juego, realizado en el Estadio Olmedo Solé, fue suspendido en el cuarto episodio por esa causa. Ese encuentro se tuvo que jugar al día siguiente, desde el primer capítulo, porque según el Artículo 16 del reglamento del torneo, no era un partido válido. Además, no se habían anotado carreras hasta el momento.
Tras darse esa posposición, y con la serie empatada a una victoria por bando, la pregunta es ¿favoreció el receso forzado de ayer a alguno de los dos equipos en disputa?
La lluvia fue favorable para Los Santos que, de haber jugado el tercer partido como se tenía programado, no hubiese podido utilizar a dos de sus tres lanzadores principales. Tanto Javier Ortiz como Ricardo Gómez cumplieron ayer su último día de descanso y están habilitados para jugar hoy, a las 7:00 p.m., en el Rod Carew, si la lluvia no se interpone.
Lo mismo ocurre con Bocas del Toro, que recupera hoy a uno de sus mejores brazos, el venezolano Roger Luque. Además, tienen habilitado a Alberto Acosta, que estaba programado para lanzar ayer.
Ese descanso inesperado también alivia a los jugadores lesionados de ambos equipos. Como son los casos de Earl Agnoly por la tropa santeña; Valentino Arce y Jhadiel Santamaría por la novena bocatoreña.