El Atlético de Madrid prolongó su sobresaliente vuelta a la Liga de Campeones con otro triunfo convincente de 2-1, el segundo en dos partidos de la fase de grupos, frente al Olympique de Marsella, al que el equipo rojiblanco derribó con los goles del argentino 'Kun' Agüero y Raúl García.
Fue un buen regreso del máximo torneo europeo al Estadio Vicente Calderón, más de once años y medio después, porque el conjunto del mexicano Javier Aguirre ofreció más argumentos para sentirse, junto al Liverpool, uno de los dos favoritos del grupo D. De momento, suma dos victorias, cinco goles a favor y sólo uno en contra.
"Es la Champions y cura cualquier herida", decía el técnico en la previa. El Atlético, sin el uruguayo Diego Forlán y el portugués Simao Sabrosa, entre otros, y apenas tres días después de su primera derrota en casa -el pasado domingo contra el Sevilla-, lo confirmó en el duelo ante el Marsella.
Da igual, por ejemplo, que el argentino Kun Agüero no esté al cien por cien. Es un futbolista tan decisivo que marca las diferencias en cualquier momento. Lo demostró en los primeros instantes, en los que otra acción genial, con control perfecto y gambeta incluida a los dos centrales tras un pase preciso por encima de la defensa de Maxi Rodríguez, le bastó para el 1-0 (m. 4).
Pero el Atlético no solo tomó ventaja en el marcador en el inicio del choque, con el tercer tanto del 10 rojiblanco en dos partidos en la fase de grupos de la Liga de Campeones, sino que tuvo dos opciones clarísimas como para haber colocado el 2-0 antes del primer cuarto de hora, otra de Agüero y un cabezazo de Raúl García.
Los pupilos del técnico madrileño Rafa Benítez exhibieron la cara ganadora.