Deportes

Un “Tigre” ruge en Escocia

Los campos de Muirfield, de 6.401 metros, ofrecen a los jugadores mejores posibilidades de expresar su talento comparado con el Abierto Estadounidense, donde muchos no podían darle a la pelota con la fuerza suficiente como para enviarla al fairway.


Tiger Woods, ya con medio Grand Slam de 2002 en el bolsillo, se presenta hoy en el campo escocés de Muirfield con la maquinaria a punto para sumar el tercero de los cuatro "Grandes", el Abierto Británico, que le dejaría a las puertas de consumar la gesta que ningún golfista ha logrado: ganar los cuatro en un mismo año.
El estadounidense se adjudicó el Masters de Augusta en abril y el Abierto de su país en junio. Tiger, a sus 26 años, puede tomar la autopista directa que le encamine a la gran gesta, si vence en Muirfield y culmina con el título del US PGA del mes de agosto en Hazeltine (Minnesota).
Nadie ha conseguido hasta el momento ganar los cuatro "grandes" en un mismo año. Sí lo hicieron, aunque en años distintos, tres jugadores en épocas distintas (Nicklaus, Sarazen y Gary Player). Tiger también, pero con el aditamento único de completar los cuatro torneos "Grandes" de forma consecutiva, desde el Abierto estadounidense de 2000, pasando por el Británico y el US PGA, hasta el Masters de 2001.
El californiano, pese a permanecer 32 días alejado de la competición -desde el Abierto estadounidense- se desplazó la semana pasada a Irlanda para entrenarse en campos similares a Muirfield.
En Irlanda, Tiger jugó en "links" (campos asentados en terrenos próximos al mar) casi tan terroríficos como Muirfield. Lo hizo por algo, y es que la adaptación a este campo, distante 50 kilómetros de Edimburgo, es la única gran incógnita que surge cuando se asegura que Woods es el favorito al triunfo.
Muirfield presenta condiciones a las que Tiger debe adaptarse. Es un campo no muy largo, que no beneficia, por tanto, a los grandes "pegadores" como él. Carente de árboles, el recorrido presenta calles estrechas, "bunkers" profundos y un espeso "rough" que llega hasta las rodillas.
Cuando sopla el viento y llueve, algo muy habitual en estas latitudes de la costa del Mar del Norte, Muirfield es un infierno.
En esas condiciones deberán también desenvolverse los cuatro representantes españoles, José María Olazábal, Sergio García, Miguel Angel Jiménez y el todavía jugador aficionado Alejandro Larrazábal, reciente campeón del Abierto Británico "amateur" y que le dio plaza para vivir su primer "Grande".
De este cuarteto, que pudo ser quinteto de no renunciar Severiano Ballesteros tras su desastroso juego y posterior descalificación en el Abierto de Irlanda -Seve no falta desde 1975- es Sergio García quien cuenta con mayores opciones. Esto queda avalado por los últimos resultados del castellonense, antes de su largo descanso, y su experiencia de haber ganado precisamente en Muirfield el Abierto Británico "amateur" en 1998, hecho que relanzó su carrera.
"El Abierto Británico sin Seve no es lo que era", comentó García en Muirfield sobre la ausencia voluntaria del genial jugador cántabro.
"La verdad es que le echo de menos. Es la primera vez que me entreno los días previos a un Abierto sin Seve", indicó Olazábal al respecto de la ausencia del único español que ha ganado este torneo, y que lo hizo en tres ocasiones (1979, 1984 y 1988).
En cuanto a los jugadores latinoamericanos, el "Batallón" argentino pujará fuerte por hacerse un hueco entre los grandes candidatos.
Con José Cóceres y Angel Cabrera lejos de sus buenos resultados, la nómina argentina se completa con Ricardo González y en veterano más en forma Eduardo Romero, este último reciente ganador en el Loch Lomond escocés y que cumple hoy 48 años.
El mexicano Esteban Toledo, jugador habitual del circuito estadounidense, logró plaza en las previas y debutará en un Abierto Británico.


fecha edicion
old id
94099
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América