Cada triunfo viene acompañado de sus propias alegrías. Este año, Metro recuperó el trono del béisbol mayor, lo que le pasó les permitió a muchos de sus integrantes cumplir con los objetivos que se trazaron al inicio de temporada.
Es el caso, por ejemplo, de Rodrigo Merón, Herman Montero y Gilberto Méndez.

Merón, entrenador de la novena de la capital, vio realizado su sueño de dirigir al equipo de sus amores, luego de exitosos pasajes en Panamá Oeste y Coclé.
El partido aún no había terminado, y ya Rodrigo tenía la camiseta conmemorativa al campeonato puesta, era la prueba de su ansiedad por conseguir el título con la novena que un día integró como jugador.

"Ahora puedo decir, misión cumplida. Cuando gané el premio al Director del Año con Oeste la celebración era individual, pero con un título es colectiva. No se puede comparar. Es distinto ganar como jugador a ganar como técnico", manifestó el estratega.
Merón, además, reconoció que en algunos momentos no tomó las mejores decisiones, pero que por fortuna tenía un cuerpo técnico de lujo que le hacía ver el asunto desde otro ángulo.

"Yo no me las sé todas. Pero tengo un cuerpo técnico que cuando estaba equivocado, me abría los ojos", explicó el piloto.
Merón también admitió que nunca dudó de que Metro se quedaría con el título.

"No pudimos coronarnos en Colón, pero yo nunca tuve dudas, sabía que seríamos campeones", manifestó.
Con relación a Gilberto Méndez, que ya había logrado otros campeonatos en esta categoría, la victoria no deja de ser especial.
Méndez, de 41 años, tuvo una maravillosa temporada, en la que sobrepasó los 100 triunfos y además terminó con foja de 10-0.
"El campeonato tiene un sabor dulce porque estas son mis últimas temporadas y quiero disfrutarlas. Este año tuve una buena temporada, llegué a las 100 victorias (101), pero definitivamente me quedo con el título", manifestó Méndez.
Por su parte, Herman Montero, igualmente está más que satisfecho con esta temporada.
"Fue algo difícil, pero me siento orgulloso de mi trabajo, es algo muy especial porque venía de dos años sin lanzar y dije que quería regresar para ser campeón", agregó Montero, que se acreditó el triunfo en el quinto partido ante Colón, para que la serie quedara en 4-1.
Metro volvió a lo más alto de la pelota nacional, tras más de un lustro de sequía (2010) y lo hizo en un año en que su equipo juvenil conquistó el pentacampeonato. Con esto dejan claro que, al menos en 2016, Metro manda en el béisbol panameño.