El Torneo Nacional de Béisbol Juvenil 2013 luce como uno de los más atractivos en los últimos años, y claro que la cantidad de hijos de expeloteros es un sazón que lo hace más sabroso para quienes nos encanta este deporte.
Esta generación beisbolera hace recordar a sus padres, quienes escribieron páginas doradas en la pelota nacional, y lo más emocionante es que la mayoría de estos herederos están demostrando que llegaron a donde están no solo por su nombre o apellido.
Recuerdo que Luis González, técnico de Coclé, calificó a Alberto Sáez, hijo, como un “caballo”, luego de que los santeños vencieran a su equipo, gracias a cinco remolcadas del patrullero central y cuarto bate.
La participación de esta camada con sangre de pelotero también ha motivado a veteranos fanáticos a regresar a los estadios a ver en acción a los hijos de quienes les dieron alegrías.