Un Valencia sin chispa se quedó con los puntos y la diferencia de goles en un partido en el que todo le salió de cara ante un Betis que querrá olvidar cuanto antes el encuentro, a pesar de haber ofrecido algunos minutos de buen fútbol, aunque sin crear peligro.
Un tanto de penalti a favor del equipo local a los quince minutos, acompañado de la expulsión de Amaya y un gol en propia meta del conjunto andaluz cuando el partido estaba cerca de concluir resumen una noche en la que el Valencia celebró la fiesta de las fallas con un gran premio: un triunfo por 3-0.
Ese premio estuvo unido al castigo excesivo que se llevó el Betis, que aunque en el primer tiempo permaneció agazapado en su área tras la expulsión de Amaya, en el segundo dominó el encuentro, hasta que al final se desfondó con el autogol de Paulao y la mejor acción del partido, el 3-0 de Jonas en el tiempo de prolongación.
Por otra parte, la Real Sociedad goleó por 4-1 con un fútbol exquisito a un desconocido Valladolid.