Una Alemania improvisada, debido a las numerosas bajas, logró derrotar a Estados Unidos por 4-2 controlado sin complicaciones el partido en la segunda parte tras haber pasado por muchas dificultades en los primeros 45 minutos.
Tras un tanteo inicial, se inició una fase de dominio alemán que paradójicamente fue interrumpida por un gol estadounidense, en la primera acción ofensiva de los norteamericanos.
En el minuto 13 hubo una buena posibilidad de Bernd Schneider tras pase de Neuville y en el mismo Christian Ziege desperdició una gran oportunidad a puerta vacía.
Sin embargo, cuando más parecía presionar Alemania, llegó el gol de Estados Unidos por medio de Clin Mathis, que recogió el rebote tras un disparo al poste de Landon Donovan.
Aunque Alemania siguió siendo el equipo que más posesión de balón tenía y en el 23 Neuville estuvo a punto de empatar al estrellar un disparo a quemarropa en el cuerpo del meta Cassey Keller, en lo defensivo dejaba mucho que desear lo que traía problemas cada vez que los estadounidenses se acercaban al área.
Además, a medida que pasaban los minutos los esfuerzos ofensivos alemanes se fueron haciendo cada vez más desorganizados, lo que llegó a impacientar notoriamente al público local.
Sólo una que otra situación con balón parado, entre ellos un lanzamiento libre de Bernd Schneider que se estrelló el larguero, y una que otra acción aislada de Neuville llevaron algún peligro.