El Gran Premio de China fue una carrera muy competitiva, y de la que estoy seguro que los fanáticos que estuvieron en el circuito de Shanghái salieron satisfechos por lo que presenciaron en esta carrera.
Un evento que tuvo varios líderes provisionales, y en el que muchos esperaban otro triunfo categórico de Sebastián Vettel y la escudería Red Bull.
A pesar de que Vettel no obtuvo la victoria e igualar a Michael Schumacher en ganar los tres primeros premios de la temporada, Red Bull demostró que es un firme candidato a revalidar el título de constructores, al obtener el segundo y el tercer puesto en el podio.
El actual campeón mundial tuvo una salida bastante difícil, cuando casi choca con Hamilton, lo que le dio en ese momento la ventaja a Jenson Button.
Sebastián Vettel demostró su agresividad y apoyado por el RB-7 y el tipo de neumáticos que tenía en ese momento pudo hacerse de la punta con la entrada de Hamilton, y Button a los pits.
La estrategia para la segunda parte de la carrera como que no fue de gran beneficio para el “joven maravilla”, el cambio de neumáticos, fue lo que a la postre le costó la carrera, ante un Hamilton que corrió con mucha inteligencia.
Lo que hay que ponderar es la carrera realizada por el australiano Mark Webber, quien partió en la posición número 18, y donde tuvo que poner toda su experiencia para ir recortando vuelta por vuelta, las posiciones que lo llevaron a obtener el tercer lugar en el GP de China.
Esta carrera fue muy competitiva, ya que los Mercedes de Schumacher y Nico Rosberg, realizaron un buen trabajo y que las mejoras realizadas han hecho que sus monoplazas sean mucho más competitivos. Y ni dejar atrás a los Ferrari de Massa y Alonso, es más Massa, puede convertirse en los próximos premios en un contendor de peligro.
Después de lo ocurrido ayer sigo manteniendo mi favoritismo por los Red Bull, ya que tienen unos monoplazas muy poderosos.