El amor de un padre hacia su hijo no tiene límites. Eso lo demostró John Dykens, padre adoptivo del joven panameño Jorge Grajales.
Ir al Yankee Stadium en la festividad del “Memorial Day” fue el momento en que se inició la realización de una idea que le permitió al joven, lisiado de sus extremidades superiores e inferiores , conocer a su compatriota Mariano Rivera y al resto de los Yanquis.
“Tres semanas antes del juego, le envié una carta a Mariano (Rivera), la copié y la mandé también a ciertas personas en la oficina central, preguntando si había una posibilidad de conocer a Mariano antes de ese partido, y se convirtió en esto”, recordó Dykens a mlb.com. “Ellos se interesaron en la historia de Jorge y lo incluyeron en la Semana HOPE (Ayudando a Otros a Perseverar y Destacar, por sus siglas en inglés)”.
Grajales realizó el lanzamiento de honor en el partido que los Yanquis jugaron ante los Tigres de Detroit.
Trágico.
Un año después de su nacimiento en las zonas rurales de Coclé, la tragedia acompañó a Jorge, al contraer una infección que le ocasionó una gangrena en sus miembros superiores e inferiores. Esto llevó a los médicos a tomar una dura decisión, pero la única opción para salvar la vida, que era amputar sus cuatro extremidades.