Bayano Kamani puede irse tranquilo. Hace un mes cuando clasificó para las finales de 400 metros con vallas en las Olimpiadas de Atenas, Grecia, hubo quienes cuestionaron su nacionalidad.
¡El no es panameño!. ¡No habla español!, tampoco ha estado aquí y mucho menos le importa Panamá; él clasificó por Panamá porque no lo pudo hacer por Estados Unidos. Estos eran algunos de los comentarios que se dieron en el momento.
Kamani ha estado compitiendo por Europa, en donde ha cosechado varios triunfos en los últimos meses y la pasada semana tuvo la oportunidad de venir a Panamá. Ayer estuvo en el Rommel impartiendo clínicas a los niños y unos días antes visitó algunas escuelas.
El parecía orgulloso y contento de estar en Panamá. Cualquier federación atlética, ya sea la de Estados Unidos o cualquier otra parte del mundo, estaría deseosa de contar con esta unidad, aunque los reglamentos internacionales le permiten correr para otro país cuando él lo solicite.
Kamani debe viajar a Estados Unidos, donde reside, pero retornará para estar presente en el partido Panamá vs. Jamaica, el próximo sábado 9 de octubre en el Rommel.
Por el momento, Panamá ha tenido cuatro panameños en finales olímpicas, desde que inició su participaciones en los juegos en 1928, en Amsterdam.
Kamani es uno de ellos y tal vez, pasará mucho tiempo antes de ver otro, por eso hay que aprovechar sus conocimientos y darle la oportunidad que se sienta panameño.