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Una demanda bien ganada (II)


Más allá de la demanda que interpuso un grupo de hípicos contra la empresa administradora el Hipódromo y de los yerros en que incurrieron las autoridades, al momento de resolver la situación que dio lugar a la querella, creemos necesario examinar algunos defectos de los cuales adolece el reglamento de las apuestas, especialmente el del 5 y 6.
Por ejemplo, debe legislarse mejor en el renglón relacionado con la cantidad de carreras necesarias para que se considere válida la jugada. No nos parece aconsejable que se paguen dividendos, cuando no se hayan corrido al menos el 50% de total de las carreras válidas. Es decir, tres de las seis.
Durante su última visita a Panamá, el máximo consultor del grupo Equus, Jim Wilson, le dio un jalón de orejas a sus directores locales, señalándoles que su empresa es pública, por lo tanto todos sus actos deben estar enmarcados dentro de esa filosofía.
No entendemos entonces por qué razón no se informa al público sobre los posibles resultados y dividendos, una vez se corra la penúltima carrera válida. En el pasado se empleaba esta práctica y la misma le daba credibilidad y transparencia al espectáculo.
Inexplicablemente, Equus insiste en no dar esta información previamente, con lo que se está privando a los apostadores de conocer la manera cómo está moviendo su dinero.
No se trata de desconfianza, ni estamos insinuando que exista alguna posición pecaminosa por parte de la empresa que administra el hipódromo, pero bien lo dice un viejo refrán que: "La mujer del César no sólo debe ser honesta, sino aparentarlo".
En lo personal no creemos que haya necesidad de crear una reglamentación especial para el simulcasting, toda vez que el principio es el mismo que rige en las carreras locales.
Lo imperativo es que las autoridades de la Junta de Control de Juegos emitan una resolución mediante la cual se autorice esa situación y se hagan las excepciones del caso.
El 5 y 6 se ha convertido en la tabla de salvación para las apuestas, cuando tiene un acumulado atractivo.
Por lo tanto, debe ser un compromiso de Equus, como empresa responsable y de la Junta de Control de Juegos, como ente fiscalizador, propiciar las condiciones para que el público apostador no sea burlado e invierta su dinero con todas las garantías.
En el caso que las carreras sean de simulcast (vía satélite), debe quedar claramente establecido que si las carreras se efectuaran en el hipódromo del cual se recibe la señal desde Estados Unidos y se venden boletos de apuestas, la empresa operadora del hipódromo debe garantizar que divulgará los resultados por todos los medios posibles y pagará dividendos en base a todas las carreras válidas.
De no poder ser así, entonces todo el dinero debe ser reembolsado a los apostadores. El incidente del 25 de abril, no fue ni el primero, ni será el último de esta índole.
Los problemas técnicos se suscitarán en cualquier tiempo y lugar y los horarios de las carreras de los diferentes hipódromos podrán "chocar" en cualquier momento.
En estos casos lo justo es hacer válidas todas la jugadas, pasar las carreras o los resultados en diferido y proceder a pagar los dividendos a la gente que acertó al ganador.


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39844
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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