Nada parecía poder impedir a Michael Schumacher de ganar el Gran Premio de Austria, de superar a sus rivales Kimi Raikkonen (McLaren-Mercedes) y Rubens Barrichello (Ferrari), este domingo en el A1 Ring de Spielberg, ni siquiera un principio de incendio en su Ferrari.
Sin embargo, en la 23 vuelta, en su primer reabastecimiento, hubo fuego en la boca de alimentación de combustible y por un momento se pudo pensar que los adversarios del alemán iban a recibir una ayuda del destino.
"Miré para saber qué ocurría, contó luego Michael Schumacher. Vi el fuego pero no era nada terrible y los mecánicos lo apagaron. Seguí adelante porque no hubo daños en el auto". Tan simple como eso.
Ni siquiera un gesto de inquietud, nada. Apenas un movimiento de la mano para limpiar la visera de su casco, salpicada por los extintores de incendio. Hasta ese momento primero en esta sexta carrera del campeonato 2003 de Fórmula 1, el quíntuple campeón mundial perdió una decena de segundos en ese fogoso incidente y fue superado por el colombiano Juan Pablo Montoya y por Raikkonen.
Pero en la vuelta 32 el sueño de Montoya se evaporó junto con la espesa nube de humo que salía del motor BMW de su Williams. Michael Schumacher aprovechó la súbita baja de velocidad del colombiano para superar a la vez al Williams y al McLaren del finlandés.
Otra vez en el primer lugar, el piloto número uno de Ferrari volvió a tomar vuelo. Como lo había hecho tras las dos partidas frustradas por problemas en el Toyota del brasileño Cristiano da Matta y luego de la intervención del auto de seguridad (segunda a cuarta vuelta) mientras retiraban el Minardi del holandés Jos Verstappen, inmovilizado tras avanzar apenas unos metros. Finalmente, durante un corto chaparrón (vueltas 14 a 18).
Este domingo en Spielberg nadie pudo hacer frente a Schumacher. Ni Montoya, ni Raikkonen o Barrichello, a quien esta vez, al contrario del año pasado, la Scuderia no tuvo necesidad de darle "consignas".
Michael Schumacher se regaló una nueva victoria, la 77 de su carrera y tercera consecutiva este año, luego de Imola --la última del modelo F2002-- y de Barcelona, con el estreno del F2003-GA.
"En realidad no fue una sorpresa, ya habíamos visto todos estos días que todo iba bien. Pero fue una carrera divertida, con un reabastecimiento caliente, muy caliente", bromeó Schumacher.
Una "fogosa" victoria
Fue la 67ma victoria en la carrera de Schumacher y tercera consecutiva en la temporada,