El piloto alemán Michael Schumacher tiene ya su séptimo título en las manos y el cetro de constructores está en las de Ferrari, por lo que el resplandeciente circuito en las afueras de Shangai promete ser la estrella del primer Gran Premio de China de Fórmula Uno.
La Fórmula Uno regresa al futuro mañana, en una carrera que supone el retorno del ex campeón del mundo Jacques Villeneuve a los circuitos. La ciudad más rica de China se ha gastado 325 millones de dólares para asegurarse un exitoso debut del país más poblado del mundo, cuyos mercados de rápido crecimiento llevan tiempo siendo cortejados por los patrocinadores y los fabricantes de la Fórmula Uno.