Con contadas ocasiones de gol, pero gran efectividad en el ataque, el Málaga goleó ayer 4-1 al visitante Granada para sumar su primera victoria en cinco partidos de local y escalar al 11.er lugar en la Liga española.
El Granada falló un penal y apenas contabilizó un tardío tanto de Youssef El-Arabi a los 78 minutos para contrarrestar los dos goles de Ignacio Camacho (14 y 37), más las dianas de Nordin Amrabat (50) y Juanmi Jímenez (74).
Los rojiblancos marchan 15.° con 34 puntos, fuera de la zona de descenso, ahora a ocho unidades del resurgido Málaga, que tiene 38.
“Sabíamos que nos jugábamos mucho contra un rival directo y ha sido nuestro triunfo más holgado. Pero esto no termina aquí. Queremos sellar la permanencia”, declaró Camacho tras el triunfo.
Yaché Brahimi gozó de una ocasión de oro para adelantar al Granada, pero tras sortear al argentino Wilfredo Caballero, disparó a la malla lateral.
El error lo pagó caro su equipo, pues el Málaga rentabilizó al máximo una jugada de laboratorio en que el también argentino Pablo Pérez sirvió un tiro de esquina en corto para Samuel Sánchez y este centró para que Camacho, anticipándose a la defensa, cabeceara a la red.
Los visitantes no aprendieron del error y volvieron a permitir otro tanto de Camacho con la testa y a balón parado, y tampoco pudieron recortar al filo del descanso cuando Caballero atajó un penal lanzado por El-Arabi.