La primea presea deJackeline Rentería
2008- la luchadora colombiana conquistó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Beijing.
La luchadora colombiana Jackeline Rentería, quien obtuvo ayer a sus 25 años la segunda medalla de bronce de su carrera en unos Juegos Olímpicos, optó en 1999 por las clases de lucha gratis que por las de judo que tenía que pagar, dada la pobreza de su hogar.
No acababa de empezar el bachillerato y antes de los 14 años, con una figura menuda y pocos kilos, creía que lo suyo era la velocidad en una pista, hasta que su madre le prohibió correr.
A regañadientes más bien, su progenitora aceptó que dedicara su tiempo libre a practicar más la gimnasia para reforzar las clases de Educación Física en su plantel escolar.
Pero una profesora del colegio Óscar Scarpetta del barrio Siloé en Cali, su ciudad natal, le recomendó el judo. Sin embargo, esa práctica tenía un costo que la familia no podía sufragar.
Los ingresos de su padre, un albañil sin trabajo fijo, apenas cubrían los gastos vitales de la familia.
En una entrevista hace pocos años Jackeline Rentería admitió que con los 120 mil pesos anuales (unos 60 dólares de hoy) la familia podría comprar un mercado o pagar el transporte durante un mes.
No muy lejos de su memoria están esos días de afugias y sacrificios y hoy la colombiana no se avergüenza en reconocerlo.
Había que tomar una decisión y Jackeline no dudó entonces: la lucha.
Empezó a entrenarse en esa disciplina un buen día de comienzos de 2000 y se dedicó a la práctica, día y noche, y siempre con un sueño: llegar muy alto y labrar su nombre en la historia del deporte colombiano. Logró ingresar a La Casa del Deportista en Cali y comenzó a construir su carrera con participaciones en diferentes torneos.
Hoy, el esfuerzo, ha dado nuevamente un gran fruto.