Ernesto De La Guardia III dijo a El Panamá América que se siente complacido por el reconocimiento que la Comisión de Regatas de Panamá le está ofreciendo. "Me siento muy complacido que se hayan recordado de mí para este evento", fueron las palabras emotivas del homenajeado, quien fue fundador del Club de Yates y Pesca de Panamá.
"Este club empezó en 1955. Lo iniciamos tres personas cada uno de nosotros puso 20 dólares; fuimos Salustiano Chacón, un gran locutor que nos hizo una gran publicidad en su programa matutino. El otro fue Pedro Alvarado, que fue un gran deportista náutico", recordó De La Guardia.
"Lo empezamos con 60 dólares y ahora aquí hay una instalación que cuesta millones. Eso es lo interesante de esto. Todo esto sucedió porque los panameños no podíamos entrar en los clubes náuticos que habían en Balboa y en la antigua Zona del Canal. Si hubiéramos podido entrar, probablemente este club no hubiera existido. Eso es histórico".
Por su lado, Guillermo de St. Malo, una de las personas que mantiene un apoyo constante al deporte de las lanchas en nuestro país, recordó algunos pasajes de los inicios de la actividad.
El competidor recordó que las carreras de lanchas empezaron en 1952 en Taboga, " y yo corrí; 52 y 53. De ahí nos mudamos para Panamá en el año 1557 el Yates y Pesca hizo un primer clásico en Bocas del Toro".
"Para el año 59 teníamos las carreras en Panamá y Colón, y en 1968 se funda la Comisión de Regatas, en el Yates y Pesca, que la presidí por 15 años y se hicieron todas las carreras que vemos hoy día".
Destacó que el Clásico Presidente de la República llegó a tener gran importancia en Panamá porque en la década del 60 y principios del 70, la única actividad que tenía una injerencia nacional eran las lanchas.
"Ni los carros, ni las motos tenían influencia, pero en la década del 80 desafortunadamente consideraron que las carreras de lanchas no eran importantes y las acabaron", enfatizó de St. Malo.
Asimismo dijo que en el futuro esperan tener más competidores en estas pruebas, además de mayor interés, "para lo que fue en una época el único deporte que atraía a las masas en Panamá".