Desde un principio no estuve de acuerdo con el enfrentamiento entre Ricardo "El Maestrito" Córdoba y Danys "El Feroz" Díaz, debido a la diferencia de niveles boxísticos, los cuales sin lugar a duda estaban a favor de Córdoba.
La forma de desenlace de la pelea confirmó lo que para la gran mayoría no era una sorpresa. "El Maestrito" golpeó como quiso a Díaz, que valientemente jamás rehuyó combate.
Más allá del resultado, de aprendizaje para "El Feroz", y de continuidad para "El Maestrito", sería bueno analizar qué está buscando el oriundo de San Miguelito.
Sobre Córdoba pesa un problema de arrastre y evidenciado en la velada. El público ha dejado de creer en él. Eso se notó en las gradas del Gimnasio Roberto Durán.
El desencanto de ver a "El Maestrito" pelear tres veces por una corona en las 118 libras hace que ya no sea uno de los favoritos de los fanáticos.
La pelea con Díaz sirvió para mantener activo a Córdoba y darle confianza. Una preparación, como él mismo la catalogó, pero más allá de eso, la ganancia fue mínima.
Me quedo con la frase de "El Maestrito": "Peleo con cualquier campeón". Eso exactamente es lo que debe pensar Córdoba, en duelos con rivales de rango, con contendores que de verdad lo ayuden a volver a una corona, que por cierto no será con un Celestino "Pelenchín" Caballero en los supergallos AMB, debido a que ambos tienen el mismo entrenador.
Doy un respaldo a Córdoba por la victoria, pero para volver a la corona debe evitar los errores y engaños del pasado.
Melo expresó que en algunos momentos la inactividad lo hizo sentirse un poco fuera de distancia, pero a medida que avanzaba la pelea fue acomodándose.
Edwin Gamboa superó a Carlos Murillo por decisión unánime; mientras que Ricardo "Matemático" Núñez venció por nocaut técnico al nicaragüense Carlos Rivas.
En una de las mejores peleas de la velada, Marco Suñé empató con Antonio Fernández.