Cuando se tiene un palmarés tan impresionante como el de Serena Williams, los desafíos solo pueden venir de la leyenda y la número uno del mundo tratará en Roland Garros, que comienza hoy, de superar los 21 Grand Slam que tiene la alemana Steffi Graf.
En un circuito del tenis femenino volátil, Serena aparece como el único valor seguro, sobre todo tras la retirada por dopaje de la rusa Maria Sharapova.
La estadounidense parte como la favorita clara para el triunfo final, pese a que desde que el año pasado se impusiera en Wimbledon sus resultados no han sido muy regulares.
El triunfo en el pasado torneo de Roma, el primero desde agosto de 2015, sin ceder un solo set, ha contribuido a despejar el horizonte de la jugadora estadounidense.