Luego de finalizar el quinto partido de la Serie Mundial, la celebración comenzó en Filadelfia.
Los abrazos y las felicitaciones entre los jugadores y cuerpo técnico de los Filis en el terreno de juego del Citizens Bank Park se conjugaron con la algarabía de los fanáticos en las gradas.
Sin embargo, surgía una pregunta. ¿Quién se quedaría con la pelota utilizada para sacar el último out del encuentro?
Carlos "Calicho" Ruíz fue el jugador que la atrapó y en lugar de llevársela como recuerdo o entregársela al lanzador cerrador Brad Lidge, ambos decidieron dársela al director del equipo, Charlie Manuel.
Al terminar el partido, ambos se la entregaron a su mánager como muestra de respeto y aprecio por la confianza depositada en ellos y por el trabajo realizado durante una larga temporada.
Los Filis ganaron el Clásico de Otoño 2008, luego de terminar con un récord de 92 victorias y 70 derrotas en la campaña regular, lo que les permitió quedarse con la División Este de la Liga Nacional.