Después de hacer pasarnos un buen rato en su primera película, Garfield vuelve con muchas más aventuras y nuevos amigos.
Así es, el gato que nos dio frases célebres, como "Me encantarían las mañanas si empezaran más tarde" o "Prefiero ponerme las botas que hacer ejercicio", está de vuelta como estrella del celuloide.
En esta nueva aventura, Garfield se va con Jon, su dueño, a Inglaterra, el país de la nobleza, donde Garfield es confundido con un gato de noble linaje que ha heredado un castillo.
Garfield disfruta de un trato de realeza que le dan sus leales súbditos, incluyendo un entusiasta mayordomo, un bulldog (muy) inglés, un pato, una oca, un conejo, un toro, un hurón y un ratón, que habla como Shakespeare. Sin embargo, el reino de Garfield es un juego, que está en peligro. El tirano Lord Dargis está pensando en acabar con Garfield para convertir el castillo en un hotel.