Un grupo de catedráticos del Departamento de Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), de otras universidades españolas y varias instituciones analizaron la realidad cambiante del periodismo y reconocieron que "con la aparición de Internet, los procesos de digitalización y la conversión mediática han cambiado los vigentes modelos de comunicación y han presentado retos muy serios a la teoría, las prácticas y las estructuras del periodismo?"
Esta visión no se queda allí y los profesores reconocen también que estos cambios han afectado además "la esfera pública y la participación ciudadana en los procesos de comunicación". Por esto, manifestaron la necesidad de consolidar una acción conjunta en materia de ciberperiodismo, a través de "un esfuerzo epistemológico que estructure un acuerdo conceptual?"
El ciberperiodismo entró así a formar parte de toda la acción académica, y los estudiosos universitarios reconocieron la necesidad de convertirlo en materia de investigación, docencia; así como establecer los nexos con los medios de comunicación para fortalecer acciones que generen conocimiento sobre este "campo emergente que está transformando la realidad comunicativa."
Un grupo de profesores ha dado seguimiento a estas tendencias académicas y se ocupan de construir opciones en la academia para adecuar la enseñanza a estos perfiles profesionales. Santiago Tejedor es uno de ellos. Él forma parte de la planilla docente de este departamento académico en la UAB y en el 2006 concluyó una tesis de doctorado sobre "La enseñanza del ciberperiodismo: de la alfabetización digital a la alfabetización ciberperiodística".
Le pedimos a este catedrático español que analizara el estado actual del ciberperiodismo y accedió conversar sobre el tema, antes de iniciar una jornada de capacitación en la planta del Instituto Nacional de Aprendizaje en San José, Costa Rica.
ST. El ciberperiodismo cuenta una serie de posibilidades comunicativas que revolucionan el desarrollo o el ejercicio de la comunicación tal y como la conocíamos hasta el momento.
¿Por qué? Por un lado podemos exponer una serie de posibilidades a la hora de construir mensajes como la intertextualidad; las historias ya no son lineales, sino que se tornan no lineales. El periodista dibuja o estructura unos recorridos posibles, pero es el lector el que decide qué caminos va a recorrer, cómo se va a aproximar al mensaje y a fin de cuentas, qué tipo de experiencias va a tener con esa información que se le está presentando.
Además, está otra característica que es el multimedia: las historias que no son historias solo de texto, solo de imagen, sino que los periodistas tienen que aprender a contar con palabras, sonidos e imágenes y también con interactividad. A ello se une el componente de que con la web 2.0 cualquiera puede ser emisor, el periodista ya no es el único, tiene que volverse un profesional más humilde; cualquiera ciudadano de a pie puede ser comunicador... y por tanto puede convertirse en un emisor de informaciones en la sociedad.
Esto obliga un poco a reestructurar el papel del comunicador que no solo tiene contenidos, o que producir mensajes; sino que también tiene que aprender a lidiar o intentar gestionar o poner orden en esa ingente cantidad de información que circula en Internet. A ello se uniría también la posibilidad de disponer de fondos documentales, de verdaderas bibliotecas del saber o del conocimiento ??"que hasta el momento había sido algo imposible- y de nuevo se recupera pues esa posibilidad que el periodista no solo sea informador, sino gestor de contenidos.
Es un conjunto de cambios que afecta al soporte, al escenario y que también afectan a las rutinas de producción tal como se habían establecido hasta ahora.
ST. El ciberperiodismo es ante todo periodismo y el ciberperiodista es ante todo periodista. Es decir, la esencia, el objetivo principal sigue siendo el mismo: informar de manera contrastada, veraz y responsabilidad a la sociedad y por tanto, cumplir un servicio, una función; pero es evidente que estamos hablando de un tipo de comunicación que exige cambios.
Cambios en la preparación y el quehacer de los profesionales, y luego cambios también en la manera de aplicar o ejercer ese periodismo; por ejemplo, la palabra que más se reitera en un diario o soporte es ayer y la palabra que más se reitera o al menos, se debería repetir en un diario on line es hoy, ahora, hace unos minutos.
Por tanto, tenemos que aprender a trabajar los profesionales del periodismo con un ritmo muy vertiginoso de cambios, con una manera muy acelerada y sobre todo tener a nuestro alcance una cantidad de recursos, herramientas y posibilidades que hasta el momento era algo imposible.
ST. Los medios de comunicación seguirán cumpliendo sus funciones básicas de informar, formar y entretenimiento. Continuará manteniendo ese papel, pero debido al nuevo contexto o escenario donde cualquiera puede ser emisor, generar contenidos, disponer de herramientas para llegar a cualquier parte del mundo y superar las barreras de tiempo y espacio; debido a este contexto, a mi juicio los medios de comunicación social se van a convertir en gestores, cartógrafos, incluso algunos actores hablan de guardias urbanos, que van a ayudar a poner orden y estructurar todo lo que es Internet.
Yo creo que se debería añadir otro elemento y es que cada vez más va a hacer falta una función educativa y formadora por parte de los medios. Necesitamos que los ciudadanos que en poco tiempo van a disponer de Internet, que se van a mover por el ciberespacio, que sean ciudadanos críticos, exigentes y que sepan lidiar con la información que circula por la red, de manera que puedan distinguir una información de calidad de aquello que no lo sea.
Esto se va a hacer en el sistema educativo y no solo en las universidades, sino que en las escuelas con una alfabetización mediática, con un trabajo de la lectura crítica de los mensajes, pero también desde los medios se tienen que inculcar valores, códigos deontológicos y facilitar un conjunto de parámetros, para que la gente que va tener ese acceso tan grande e ilimitado de información pueda navegar de manera segura y con beneficios provechosos.
ST. Por un lado, yo creo que no existe un periodismo analógico; o sea todo el periodismo es digital. El de Internet por supuesto, pero también el periodismo que se hace para prensa escrita, para televisión y para radio. Estos tres últimos porque están utilizando tecnología digital y porque también en la prensa, la radio y la televisión convencionales, se está cubriendo Internet como una herramienta o un instrumento de trabajo.
En el caso del ciberperiodismo, se explota todavía más porque se concibe el trabajo desde y para una pantalla de computadora y esto genera un cambio revolucionario en todos los ámbitos, en los profesionales, en los mensajes, en la rutina de producción, en los modelos de negocio y en definitiva en la forma en que se estructura el trabajo del comunicador.
Allí se unen aspectos como sucede ahora con la publicidad que está saltando de los medios tradicionales a Internet y quizás salte también el beneficio económico y esto va a ser que Internet adquiera mucha más fuerza en los años venideros.
ST.El profesional del ciberperiodismo tiene que ser capaz, no de ser un técnico informático; no creo que aquí se esté hablando de la necesidad de generar tecnólogos; pero sí tendrá que conocer las posibilidades de las herramientas técnicas. Tendrá que tener una curiosidad y un espíritu de formación autodidacta para ir adquiriendo todos esos conocimientos y saberes que cambian rápidamente.
Según algunos estudios, si se tuviera que hacer un pensum de las competencias y habilidades del ciberperiodista, cada año se tendría que modificar en un 50%. Entonces, esto exige un trabajo de reciclaje, de renovación de contenidos muy amplio y constante. Creo que la estabilidad es esencial en el ciberperiodista; es la capacidad de trabajar en equipo, los productos que genera el ciberperiodismo, desemboca en el trabajo conjunto de muchas personas, de muchos perfiles: documentalistas, diseñadores, tipógrafos, informáticos; gente que dirige y coordina equipos.
Hay una gran cantidad de perfiles que convergen en un solo trabajo, es una ventaja cuando se trabaja en red o en equipo. No es necesario conocer en detalle todas las herramientas técnicas y el software, pero sí saber qué puede pedir a un informático a un diseñador aunque allí no tenga que hacer un trabajo y saber qué pueda demandarles en sus peticiones.
Luego es muy importante que adquiera habilidades de documentalista; que sepa manejarse por la red y saber dónde encontrar información, dónde ésta sea de calidad y por último, validar o verificar datos que circulan por Internet.
Otra característica básica muy importante es el profesional del ciberperiodismo, quien debe saber escribir para la pantalla de una computadora. Tiene que aplicar lo que se conoce como redacción ciberperiodística, de manera que conciba y desarrolle sus mensajes, no para ser leídos en papel, sino para ser leídos a través de una pantalla con todos los cambios que eso significa.
ST. El ciberperiodismo permite mediante la hipertexualidad trazar contenidos informativos que se ramifican e interconectan con múltiples atributos periodísticos. El texto adquiere una tercera dimensión, la profundidad, que completa y enriquece la cobertura de los hechos noticiosos. A ello, se une la multimedialidad que permite escribir con textos, palabras y sonidos...unido todo ello a la interactividad.
ST. El valor añadido del ciberperiodismo se concentra, a mi juicio, en el componente interactivo. El periodista ya no es el único. El usuario tiene posibilidades amplias y varias de crear, comentar, validar, editar, revisar las informaciones y esto aporta un nuevo "actor" al proceso comunicativo. Bien utilizado, puede ser de gran valor y riqueza.
ST. Las universidades tienen que adaptarse a los nuevos tiempos y comenzar a enseñar el periodismo que se concibe "desde" y "para" Internet. La escritura ciberperiodística, la búsqueda y validación de datos en la red, la gestión de grandes cantidades de contenidos, la asimilación de los nuevos conceptos que introduce la tecnología. Es necesaria una nueva formación ante la emergencia de un nuevo periodismo. Pero cuidado: El ciberperiodista es, ante todo, periodista. El ciberperiodismo es, ante todo, periodismo.
ST. Sólo algunas han sabido responder al cambio y adaptar sus programas académicos. Falta mucho por hacer y es algo normal. Nos encontramos ante un objeto de estudio cambiante y muy joven. De todos modos, ninguna puede dar la espalda a este reto.
ST. La universidad debe tender puentes que comuniquen centros académicos con la industria. Hay que llevar a las aulas profesores, proyectos, becas, entre otras opciones; además de información sumamente actualizada sobre lo que está pasando en el día a día de los cibermedios.
ST. No hace falta esperar al futuro. Ya los hay. Habrá periodistas dedicados a la televisión, a la radio, a la prensa en papel. Pero todos serán digitales, esto es, incorporarán la red a su día a día.
Más información en: http://blogs.periodistadigital.