Deportes

Una reflexión sobre el Presidente


La a cantidad de ocho ejemplares ratificados ayer para competir en la 76 edición clásico Presidente de la República no nos sorprende.
El bajo rendimiento durante los entrenamientos, e incluso en carreras oficiales, de algunos de los caballos nominados daban claras señales de que no serían más de nueve los confirmados.
Pese a que el número de caballos que finalmente llegará al punto de los 2600 metros, este domingo 30 de mayo, no es usual en este tipo de evento, nos parece mejor que compiten los que estén en mejores condiciones físicas, aunque solo sean ocho.
Hemos defendido y reclamado hasta la necedad que se respeten las tradiciones que giran en torno a la hípica, como son las fechas, distancias y condiciones de los clásicos.
Pero tampoco podemos caer en la obcecación, cuando la realidad nos indica otra cosa.
Por ello, nos atrevemos a sugerir que mientras la calidad de los caballos estelares en nuestro medio alcance niveles dignos, sería bueno considerar la posibilidad de que el clásico Presidente de la República se dispute en una distancia inferior a los 2600 metros.
Hemos sido testigos en las últimas temporadas como se corren tres carreras en una.
Dos o tres caballos marcando el paso de carrera durante los primeros 800 ó 1000 metros, un pelotón de cuatro o cinco en posiciones intermedias y el resto a la retaguardia esperando para cazar a los cansados.
Al final del camino el evento se circunscribe a dos o tres ejemplares y el resto no son más que testigos.
Pero eso no queda allí cuando pasa la carrera si no se mueren dos o tres, como ocurrió el año pasado, por los menos la mitad de los participantes quedan inhabilitados para competir durante algunos meses, con lo que pierde el espectáculo y, en consecuencia, la hípica.
Ayer se informó que el sorteo de las posiciones de partida para el clásico Presidente de la República se realizará en la mañana de hoy en las oficinas del Secretario de Carreras.
Es una lástima que la administración del hipódromo no tenga la visión suficiente para darse cuenta de que el Clásico Presidente es quizás la única vitrina anual que tiene este deporte para exponerse a nivel nacional mediante la cobertura de algunos medios que usualmente no lo hacen.
Relegar la ceremonia a un despacho, que se encuentra oculto en las entrañas del hipódromo, es un error y minimiza el evento símbolo de la hípica nacional.
Estos desaciertos no son más que el producto de malas asesorías y de gente que ya han cumplido años de estar inmersos en el manejo y "administración" de la actividad y no terminan de comprenderla.
Es un clásico que tiene más de 100 mil balboas en premio, está dedicado a la primera magistratura del país y cumple su aniversario 76.
Son razones suficientes para que se le de la solemnidad que merece y no se caricaturice.


fecha edicion
old id
154028
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América