La diferencia de Amílcar Henríquez con algunos jugadores del camerino de la Roja no es nueva. Este es un lío de vieja data del que quizás, por razones de ética profesional, ningún jugador se ha atrevido a hablar públicamente. Por los pasillos del Rommel Fernández solo se escuchan los comentarios. Pero para dar con la raíz del problema habría que remontarse un poco en el tiempo.
En 2009, tras la consecución de la Copa Uncaf en Tegucigalpa, Honduras, un seleccionado nacional, que prefirió la reserva de su nombre, aseveró a este servidor que el título se ganó porque hubo unión y humildad, y que “cuando llegan otros se pierde eso”.
Aquel equipo que sumó el primer éxito de Panamá en Centroamérica, tenía a Amílcar Henríquez y Manuel “El Cholo” Torres como la mancuerna de volantes de recuperación. Aún jugaban los veteranos “Patón” Phillips, “Chalate” Torres, y Jaime Penedo figuraba en la portería, por mencionar solo a algunos nombres. Eso sí, Gary Stempel no contó en aquella selección con Felipe Baloy ni “Gavilán” Gómez, entre otros. ¿Serán estos algunos de los jugadores a los que se refería? Todo apunta a que sí.
El problema en el camerino de la selección nacional quedó en evidencia el 6 de febrero de 2013, cuando en el partido de ronda Hexagonal entre Panamá y Costa Rica (empate 2-2), Amílcar se mostró en el banquillo con mala actitud e insólitamente las cámaras lo captaron en chancletas, con el peto puesto, pero sin la camiseta de la roja. El mensaje hacia Julio Dely fue claro: “no cuentes conmigo”.
¿Por qué el enojo de Amílcar? Este medio, en exclusiva, reveló la causa que provocó su disgusto en aquel partido por la eliminatoria mundialista.
Lo que molestó al exjugador del Deportivo Independiente Medellín (DIM) de Colombia fue que Julio Dely prefirió alinear a “Gavilán” Gómez, que venía de cometer un acto de indisciplina, que a él. Recordemos: “Gavilán” se había ido a vacacionar a Bocas del Toro junto a Felipe Baloy. Pero allí no estuvo lo grave, sino en que Dely (en noviembre de 2012) le había dado una fecha para reportarse a los entrenamientos de cara a la Copa Centroamericana de enero de 2013, la cual el hoy mediocampista del Herediano de Costa Rica no atendió (prefirió quedarse en Bocas) y por eso se le excluyó del torneo regional. El 6 de febrero de 2013, cuando Amílcar conoce que no sería de la partida ante los ticos, en el duelo que abría la Hexagonal, se enfureció porque consideró injusto que se le diera la titularidad a un jugador que venía de ignorar una orden del seleccionador nacional.
El viernes 23 mayo de 2014, en el estadio Rommel Fernández, en presencia de “El Bolillo” Gómez y los miembros de su cuerpo técnico, se da un episodio que echó más leña al fuego en el seno de la “sele” y que tendría nuevamente como protagonista a Amílcar. Ese día, Felipe Baloy, de quien se sabe es amigo personal de “Gavilán”, le hizo una fuerte entrada a Nelson “Russo” Barahona; Amílcar, al ver la acción del capitán de la Roja, lo increpó. Hubo intercambios de palabras de alto calibre, por lo que Edgar El Pánzer Carvajal, asistente de “El Bolillo”, tuvo que intervenir para evitar que el asunto pasara de las palabras a los golpes.
La poca paciencia que le quedaba a Amílcar se termina cuando, el pasado 7 de septiembre, el técnico colombiano lo manda al banquillo y, nuevamente, se le da la titularidad a “Gavilán” ante (¡qué coincidencia!) Costa Rica. Incluso, el colonense no fue tomado en cuenta para jugar.
En su cuenta de Twitter, el presentador de noticias de Telemetro, Canal 13, Álvaro Alvarado, aseguró que fuentes enteramente confiables le informaron que el hoy jugador del Árabe Unido abandonó la selección por serias diferencias con “Gavilán”. Lo que queda claro es algo: en la “sele” todo este tiempo ha habido dos clanes que no se soportan, o por lo menos, les cuesta arreglar sus diferencias. Unidad, debe ser la consigna.