La última semana para el boxeo panameño no debe ser para el olvido, sino para reflexionar. Primero, los problemas que confrontan con la justicia los púgiles Vicente "El Loco" Mosquera y José "Maco" Arboleda; luego, la derrota por amplia decisión unánime de Renán "Bam Bam" Acosta en la búsqueda de la corona mundial pluma AMB en Indonesia.
A simple vista, es notable que -en comparación con el año pasado- nuestra realidad pugilística tiene un bajón en cuanto a resultados. Como país organizador, tenemos buenas cartas de presentación, y estamos próximo a realizar una velada de triple título mundial el 14 de octubre.
En la cuadra "Los Rockeros", la más afectada con las actuales situaciones, su boxeador más representativo, un ex campeón mundial, es acusado de homicidio junto con uno de sus compañeros, prospecto a título. Están detenidos y tratando de probar su inocencia.
El golpe anímico para "Los Rockeros" fue devastador, además de la falta de concentración, producto de las visitas constantes de detectives en busca -en su momento- del desaparecido Mosquera.
La posibilidad de ganar el título pluma AMB del panameño Acosta ante el indonesio Chris John era la luz de alegría que necesitaba esta cuadra, pero no se concretó y para martillar las frustraciones, los puntos indican que sólo hubo un boxeador tirando golpes en la pelea, y no era el panameño.
Nuestro boxeo tomó dos duros ganchos al hígado, pero es un boxeo fuerte, con escuela y tradición, que sabe que son las malas épocas y conoce cómo tomar el aire necesario para levantarse.
Hay que reflexionar sobre los errores y situaciones recientes alrededor de nuestro boxeo, para tomar en cuenta y poner en práctica los correctivos.
En octubre, Celestino Caballero y Roberto Vásquez buscarán coronarse campeones. Aunque sus compromisos tienen un alto grado de complicaciones, serían la inyección anímica que necesita nuestro golpeado pugilismo.