Desde los cuatro años, Allyson Huertas inicia su travesía en la natación bajo la tutela de sus abuelos Eddia y Samuel Quiróz, quienes le enseñaron los fundamentos del considerado deporte más completo.
Luego se incorpora al Instituto Justo Arosemena, (su actual centro de estudios), donde los profesores Lorena Harper y Carlos Arosemena la llenan de motivación para que se prepare de forma competitiva y así representar al colegio en diferentes competencias de natación en estilo libre y dorso, ganando así múltiples trofeos y medallas a nivel nacional e intercolegial.

En el año 2011 fue invitada a una clase de nado sincronizado en la que la entrenadora Giselle Zapateiro le pidió realizar algunos ejercicios en el agua y esta quedó impresionada con la facilidad y destreza que tenía Allyson, manifestándole a su madre que tenía el biotipo ideal para convertirse en una atleta de excelencia en nado sincronizado, y desde entonces se encuentra feliz haciendo lo que ama.
Ha pasado por otras entrenadoras, como Susanna Fernández, y ha tomado clases con la medallista olímpica Paola Tirados.



