Pocos daban opciones reales a los Gigantes de Nueva York para superar a los entonces invencibles Patriotas de Nueva Inglaterra. La victoria de los Gigantes es un de los más importantes hitos en la historia de los Super Bowls.
El juvenil Eli Manning venció al experimentado Tom Brady, quien olvidó todo lo que hizo durante los 18 partidos previos.
Una defensa magistral de los neoyorquinos fue suficiente para negarle la oportunidad a los Patriotas de convertirse en el segundo equipo en ganar el Super Bowl con una temporada invicta, además de impedirle la marca de 19-0.
La mayoría de los entendidos comparamos números y jugadas, la verdad todo indica que la historia abrazaría a los Patriotas, que al final fueron superaros por un equipo que jugó con gallardía.