Tener al frente a cinco de los integrantes de la única selección olímpica de baloncesto de Panamá era todo un honor. Escuchar todas las anécdotas de estos jugadores hacía más evidente el mal momento que pasa este deporte, que en otrora era una de las disciplinas mejores posicionadas en nuestro país.
En medio de risas y lágrimas se efectuó el conversatorio, y los jugadores contaron sus anécdotas.

El primero en tomar la palabra fue Norris Webb, quien aseguró estar contento por reunirse con sus compañeros y rememoró esos momentos cuando se jugaban en Panamá las famosas ligas interbarriales, en las que todos jugaban para equipos diferentes.
“En esos tiempos se vivía el baloncesto en Panamá”, mencionó el exjugador.
Webb agregó, señalando a sus compañeros de equipo, que fue un honor estar en las batallas junto a estos guerreros de la cancha.
Las palabras de Webb dieron paso a las de Arturo Agard, quien no demoró mucho, pero agradeció por la deferencia de los organizadores del evento.
Terminada la intervención de Agard, Eliécer Ellis tomó la palabra para recordar aquellos momentos cuando jugaba sin zapatos en su provincia natal de Veraguas, y de cómo recibió el premio de estar en la selección por su gran desempeño en los torneos nacionales juveniles de baloncesto. “Nadie pensó que este cholo, que jugaba sin zapatos , podía hacer la selección”.
Como un remate, luego de los recuerdos de Ramón Reyes, le llegó el momento a Davis Peralta Checa, el campeón anotador en esos Juegos Olímpicos. Peralta pidió un minuto de silencio para los jugadores fallecidos, y luego descargó contra los dirigentes de esta disciplina.
“Estoy feliz por todos, orgulloso por lo que hicimos, pero hago un llamado enérgico a la dirigencia del baloncesto, que renuncie, porque queremos al baloncesto en los primeros puestos del mundo”, dijo.