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Undiano Mallenco, el árbitro del partido

El partido soñado para todo colegiado es la final de una Copa del Mundo, pero está claro que es algo utópico.. es cada cuatro años, hay pocas finales y pocos tienen esa suerte.


En la mayoría de los deportes hay una persona que es tan imprescindible como ignorado, tan criticado como incomprendido, y ése es el árbitro.
Uno de los mejores colegiados que pitan en España es Alberto Undiano Mallenco (09-10-73, Pamplona), que tiene ante sí otra prueba de fuego, una más, en su carrera al ser el encargado de poner orden en el clásico del fútbol español, el FC Barcelona-Real Madrid. Undiano Mallenco es un hombre de fútbol al que le apasiona el arbitraje y, además, es feliz hablando de todo lo que rodea al mundo del deporte rey.
-Muy bueno. Era diferente; salías a pasarlo bien. Ser de Primera es increíble, pero el ambiente de aquellos tiempos era precioso.
-Para nada. Fue algo casual. Jugué a fútbol hasta los 13 años hasta que pasé al Instituto. Entonces un día un amigo me propuso ir a pitar y fui. Tuve buenas sensaciones, me divertí. Y hasta hoy, que ya han pasado 20 años. Cuando me junto con él siempre lo recordamos. Él, luego lo dejó, una pena. Lo cierto es que si no me hubiera propuesto ir ese día, supongo que no hubiera sido árbitro.
-Cuando hay competición fuera del país, dedicas casi la semana a ese partido porque no tenemos vuelos chárter y son tres días los que pierdes entre una cosa y otra. Cuando tienes tiempo libre te dedicas a prepararte física y tácticamente. Actualmente estoy centrado en esta carrera y me resulta complicado compaginarla con otros trabajos, ya que estás muchos días fuera.
-No, porque no se puede estar las 24 horas pendiente del fútbol y menos siendo árbitro.. ¡te volverías loco! Trato de repasar cosas que he estudiado para algún día reincorporarme a la vida laboral.
-Bien- Siempre me han dado el apoyo que he necesitado. Son los que están en los buenos y en los malos momentos. Mi mujer lo tiene asumido; cuando me conoció yo pitaba en Segunda, así que está curada de espantos. Yo les digo que no miren mucho los medios de comunicación, que si no se volverán locos.
-No es bueno después de un partido leer todo porque tú también te puedes volver loco. Pero no mirar nada, además de imposible, tampoco es bueno. Tienes que estar enterado de lo que pasa.
-Los gestos, sin lugar a dudas. Conmigo se puede hablar siempre que sea de manera correcta. Lo malo son los aspavientos que me quitan autoridad.
-Cualquier fallo te genera un sentimiento de tristeza, pero es cierto que es mayor cuando tiene trascendencia en el resultado. Aunque hay que matizar eso, ya que el partido dura 90 minutos y no es justo que por una acción te carguen toda la responsabilidad. Los años hacen darte cuenta de que es imposible no tener errores, sino serías un robot, pero hay que trabajar para tener los menos posibles; hay que tender al error cero, aunque alcanzarlo sea imposible.
-Los dos son errores graves. Obviamente, los técnicos lo son más, ya que lo mínimo es que conozcas las normas y las sepas aplicar.
-Ambas son situaciones incómodas, pero.. hay jugadores más y menos duros, pero lo del tema del engaño es algo que nos duele a todos.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América