Honduras, bajo el manto silente de la noche de San Pedro Sula, venció anoche 2-1 a la Selección Nacional en la revancha de los locales.
Johnny Leverón, al minuto siete, abrió las cuentas del partido. Edwin Aguilar volvió a la vida futbolística al marcar el parcial empate al minuto 41, tras picardía criolla al aprovechar el error del arquero Ricardo Canales. El empate sonaba bien: era café y rosquitas.
Pero las alegrías serían corta. El gol de la victoria llegó nuevamente por el “killer” panameño, Leverón, quien de esta forma se convirtió en el héroe en fiesta casera. Era la sidra adelantada de la Navidad para el fútbol hondureño, que reclamaba su bono diciembrino.
El equipo panameño no jugó mal. Dejó sabores gratos, además era la oportunidad para unidades nuevas... El precio de dar oportunidades es que: o aprendes o aprendes. De lo contrario será derrota.
Panamá jugó con Luis Mejía, Erick Vásquez, Román Torres, Harold Cummings, Alejandro Vélez, Edwin Aguilar, Ricardo Buitrago, Armando Cooper, Jean Carlos Cedeño, Luis Ovalle y Aníbal Godoy.
De remate, para asegurar, los catrachos sacaron sus tanques mundialistas Rambo de León, Mauricio Sabillón, Roger Espinoza, Marvin Chávez y Luis "Bombero" Ramírez.