La selección de Uruguay jugó sin ideas y cedió ayer un empate sin goles frente a la de Ecuador, que llegó a Montevideo en la búsqueda de un punto y logró su objetivo, en partido de la octava jornada de las eliminatorias sudamericanas del Mundial 2010.
El equipo celeste tuvo casi nada que ver con el juego que le permitió ganar el pasado sábado a domicilio por 0-1 a Colombia en Bogotá en la séptima jornada.
El partido tuvo en el inicio un ritmo vertiginoso con Uruguay manejando bien el balón, aunque con un poco de ansiedad e intentando llegar a la portería rival por las bandas.
Recién a los 18 minutos un remate largo y esquinado del cerebro uruguayo, Ignacio González, fue contenido con dificultad por el portero ecuatoriano Cevallos.
González intentó ordenar a sus compañeros, ansiosos e imprecisos en las habilitaciones, y en la primera media hora recibió varias faltas de los ecuatorianos como forma de cortar el juego.