Los brasileños aún trataban de asimilar el jueves lo que le ocurrió a su selección de fútbol, pentacampeona mundial, que luego de estar 2-0 en el marcador empató 3-3 con Uruguay como local en el encuentro del psadao miércoles por la eliminatoria para el Mundial de Alemania 2006.
"Pasamos del sueño de una gran victoria a la pesadilla de una terrible derrota", dijo el técnico brasileño Carlos Alberto Parreira.
Uruguay luchó para revertir el resultado adverso de 2-0 con que terminó la primera mitad y se puso 3-2 arriba en el tanteador antes de que Ronaldo marcara un tardío gol y así asegurar el segundo empate consecutivo de Brasil en el torneo regional.
"Podría haber sido peor. Hubiera sido increíble perder este partido después de la gran posesión que balón que tuvimos", agregó el entrenador.
Parreira contabilizó 27 oportunidades de gol para Brasil que lógicamente le hizo pensar que habían hecho más que suficiente para ganar.
Pero históricamente la lógica ha tenido un pequeño rol en los partidos entre ambos equipos.