Uruguay y Gran Bretaña se encuentran negociando una frecuencia de vuelos militares hacia las Islas Malvinas que están en disputa con Argentina, admitieron ayer miembros de la embajada londinense.
Una fuente que prefirió no ser identificada, dijo que el viernes pasado la Encargada de Negocios, Deborah Barnes Jones, estuvo en la cancillería uruguaya para tratar el tema de los vuelos de la Real Fuerza Aérea a las Malvinas.
Aparentemente, el gobierno uruguayo detectó una cantidad de vuelos militares ingleses hacia el archipiélago sur atlántico, que sobrepasarían los acordados que eran uno o dos por mes.
Uruguay se convirtió en alternativa hacia las Malvinas debido a que Chile suspendió los vuelos desde su territorio hacia el archipiélago en protesta por la detención en Londres del ex dictador Augusto Pinochet.
Las fuentes británicas dijeron que el embajador Andrew Murray ,quien estuvo tres semanas de viaje, retornó y comenzó a "actualizarse" sobre la situación.
En el gobierno uruguayo de momento no hubo comentarios al respecto.
Habitualmente, uno o dos vuelos militares de la Real Fuerza Aérea británica con destino a las Malvinas aterrizan en el aeropuerto internacional de Carrasco (posiblemente en la base aérea contigua) para abastecerse. Sin embargo, aparentemente en los últimos tiempos las solicitudes de aterrizaje se incrementaron y se sospecharía que, además, podrían estar transportando pasajeros.
Desde hace meses se ha venido informando que algunas empresas comerciales estarían procurando establecer líneas regulares con las islas Malvinas pero, aparentemente, surge la inconveniencia que Argentina los aceptaría siempre que hagan una escala en su territorio. Uruguay comparte la posición y reclamos argentinos.
Argentina y Gran Bretaña libraron en 1982 una guerra por las Malvinas que los ingleses ocuparon en 1833.
Aunque ahora Argentina y Gran Bretaña han normalizado sus relaciones, la cuestión de las Malvinas no ha sido resuelta y sigue siendo una fortaleza militar inglesa.