EL FUTBOLISTA uruguayo Germán Hornos continuaba ayer viernes en el centro de terapia intensiva de un sanatorio de Montevideo en coma inducido y con respirador, en estado "delicado" aunque "hubo una mejoría", dijo a la su representante Jorge Chijani.
El delantero de 22 años, que defiende al Valladolid de España, al que fue cedido en préstamo por el Sevilla, vino a Uruguay a pasar las fiestas, y la pasada Navidad protagonizó un accidente automovilístico en Durazno, 180 km al norte de la capital.
Hornos tenía previsto regresar a España el 2 de enero.
"Hubo una leve mejoría, pero sigue en estado muy delicado, en coma farmacológico y con respirador", dijo Chijani.
Los médicos, que el pasado miércoles estimaron en 70% sus posibilidades de supervivencia, habían considerado la posibilidad de sacarlo del coma inducido, pero finalmente decidieron esperar ante el temor de que pudiera realizar movimientos bruscos, arrancarse las vías y dañarse a sí mismo.
Hornos, acompañado de tres colegas, conducía el pasado sábado un automóvil que impactó contra varios árboles, recibiendo los peores impactos y experimentando fractura de cráneo, traumatismos en el tórax y varios cortes.