Valencia logró en La Rosaleda un triunfo (0-1) que le permite continuar en zona de Liga de Campeones ante un Málaga que mereció mejor suerte y que pagó demasiado caro un error de su arquero Munúa. Con el 0-1, el Málaga acumula una rémora de ocho partidos sin ganar, que le han hundido en la cola de la clasificatoria y que pone en entredicho al técnico Juan Muñiz.
Once minutos le costó al Málaga lanzar por primera vez a la portería de César, que desbarató el disparo del delantero nigeriano Obinna. El conjunto valenciano controló y mandó y además al contragolpe creó peligro.
Pablo Hernández en un contragolpe pudo desnivelar el marcador, pero su lanzamiento salió fuera por escasos centímetros. Eran seis ocasiones claras del Valencia por sólo una del Málaga. La diferencia era notable entre uno y otro equipo, aunque el conjunto malagueño intentaba con Obinna, que por dos veces pudo batir a César.
Las tornas cambiaron en la segunda parte. El Málaga salió como el Valencia en la primera y Weligton, en un lío tremendo dentro del área, por dos veces, no atinó al estar César muy atento. Tampoco lo hizo seguidamente Villa al elevar excesivamente el balón cuando salía Munúa.
El partido transcurría plácido para los dos equipos, con algún sobresalto por las llegadas de los malaguistas Obinna, Duda o los valencianistas Silva o Villa. Munúa, que había sido el mejor hasta estos momentos, falló en la salida al centro de Pablo Hernández, y el cabezazo posterior de David Navarro puso el 0-1, en el minuto 69.