El Valencia recuperó la autoestima con una victoria 3-1 muy trabajada y una mejoría en su juego, sobre todo en el primer tiempo, ante el Betis, su bálsamo en la actual temporada del fútbol español.
Ayer, la ración fue abundante y generosa en el primer periodo y servida en pequeñas dosis tras el descanso, cuando el Betis se sumó a la fiesta.
Desde bien pronto, el Valencia fue un conjunto diferente al de los últimos partidos disputados en casa y aunque el Betis se aproximó a la meta local con alguna frecuencia, pero con poco acierto, el partido estaba del lado de los locales.
Joaquín falló en un mano a mano bien resuelto por Ricardo, pero Villa, tras un desmarque espectacular, hizo el 1-0 en el minuto 16, con lo que truncó la racha de más de cuatrocientos minutos sin marcar en casa que arrastraba el Valencia y que pesaba como una losa.
Con el gol, el equipo se animó, dio un buen trato al balón y dejó tocado al Betis, que diez minutos después recibió el 2-0 en una gran jugada del ataque local, resuelta por Silva y en la que los jugadores del conjunto sevillano protestaron reiteradamente unas manos de Villa.
La segunda parte dio comienzo con la entrada de Caffa y Sobis y en la primera acción ofensiva bética, llegó el 2-1 en un cabezazo de Edu.
En el minuto 87 Juanito estrelló un impecable cabezazo en el larguero de la meta de Hildebrand.
Continuó la jugada y una falta de Arzu sobre Villa fue resuelta por el propio jugador asturiano para cambiar el empate a dos por el 3-1, resultado final.