Una ofensiva descomunal de Luis Scola no alcanzó y Manu Ginóbili sólo jugó siete minutos. Estados Unidos arrolló ayer a Argentina 101-81 y avanzó con foja perfecta a la final del básquetbol de los Juegos Olímpicos, donde enfrentará a España.
Una actuación notable de su capitán Scola no bastó para que Argentina mantuviese vivo su sueño de repetir la medalla de oro de hace cuatro años en Atenas y los sudamericanos tendrán que conformarse con disputar el bronce frente a Lituania, mañana.
Ginóbili, el principal cañón de los sudamericanos, salió del encuentro luego de poco más de seis minutos por una lesión en un tobillo, y nunca más regreso.
Carmelo Anthony fue el mejor por los estadounidenses con 21 puntos y LeBron James aportó 14.
Scola fue el mayor anotador del partido con 26. Carlos Delfino encestó 19.
Los argentinos habían eliminado a los estadounidenses en las olimpiadas de Atenas del 2004 y terminaron alzándose con el oro al derrotar a Italia.